PALM BEACH, Florida-La mansión que ofrece Donald Trump en venta aquà tiene todos los lujos que pueden esperarse. Los baños con azulejos de mármol lucen grifos de oro de 20 quilates. Una enorme fuente recibe a los invitados a la entrada y en la parte posterior hay 142 metros de playa.
Quizás lo más espectacular de la mansión sea el precio: 125 millones de dólares. Pero no es la única ni la más cara. Una residencia en Aspen, Colorado, se ofrece a 135 millones, y otra en Lake Tahoe, Nevada, se cotizó recientemente a 100 millones.
Esos precios representan un jalón en el ámbito de los bienes raÃces en Estados Unidos: la primera vez que han llegado a los nueve dÃgitos, según los expertos, y ha ocurrido con rapidez.
Una encuesta en mayo de Forbes.com sobre las casas más caras mencionó la de Trump como la más costosa y la primera en superar la barrera de los 100 millones de dólares. En ese entonces, la segunda más cara era una mansión de 75 millones en Bridgehampton, estado de Nueva York.
"Me sorprende que el público haya tardado tanto en darse cuenta del valor", comentó Trump. "Soy el que empezó la tendencia y me sorprende que la gente no lo haya hecho antes".
Por lo general el 10% superior de cualquier mercado es considerado de lujo, aunque estas propiedades están todavÃa un paso más arriba.
"Son propiedades de superlujo", dijo Trump, el magnate de bienes raÃces y de la televisión realidad.
Shari Chase, cuya compañÃa Chase International ofrece la mansión de Lake Tahoe, admitió que el nuevo nivel de precios parece asombroso.
A estos precios, los dormitorios y baños son casi irrelevantes. Las mansiones, al igual que sus precios, son enormes.
En la mansión de Aspen, propiedad del prÃncipe saudà Bandar, la residencia principal, completada en 1990, tiene unos 5.040 metros cuadrados, unos 90 metros cuadrados más que la Casa Blanca. Y se alza en un terreno de 38 hectáreas.