WASHINGTON (AP) _ Las pautas del gobierno del presidente Barack Obama en relación a los empleadores que contratan a sabiendas a indocumentados, o los explotan, no difieren mucho de las implementadas durante el gobierno de George W. Bush, según una copia de las normas que obtuvo The Associated Press.
Las nuevas directrices, para agentes del servicio de inmigración y de naturalización, que el departamento de Seguridad Interior califica de ``un foco renovado del departamento en su conjunto'', impone multas y acusaciones penales contra empleadores que violen la ley.
Si bien la prioridad es la de sancionar a empleadores, las pautas señalan que los agentes seguirán arrestando a indocumentados. La única alteración es que en el gobierno de Barack Obama se destaca que normas humanitarias serán más amplias que en el gobierno previo.
La secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, ha dicho que bajo su liderazgo, la agencia se concentrará en considerar ``una prioridad'' ir contra empleadores ``que están ganando dinero a expensas de los indocumentados, y están ofreciendo trabajo que deben estar destinados a trabajadores estadounidenses'', y que la tarea no se limitará ``a contar simplemente cifras''.
En el 2008, la agencia de seguridad de Inmigración y de Aduanas presentó cargos penales contra 135 empleadores y contra 968 empleados.