En una semana de cambios vertiginosos, el presidente de Estados Unidos Barack Obama ech贸 por la borda las pol铆ticas de George W. Bush sobre los gases de efecto invernadero, ech贸 luz sobre el apoyo del gobierno de su antecesor a la tortura y alivi贸 sus restricciones a Cuba, pero todo tiene sus l铆mites.
La promesa de su campa帽a electoral de prohibir las armas de estilo militar, como los fusiles de asalto, ha sido uno de sus reveses.
Aunque la promesa de cambio fue el arma m谩s poderosa en la campa帽a del a帽o pasado, la semana demostr贸 el cuidado con que calibra su impacto.
``Hemos atravesado un cap铆tulo oscuro y doloroso de nuestra historia'', dijo el presidente en una declaraci贸n que acompa帽贸 la difusi贸n de los memor谩ndum _otrora secretos_ que delinean las t茅cnicas de tortura que permiti贸 el gobierno de Bush.
``Pero en momentos de grandes desaf铆os y una desuni贸n inquietante, nada se ganar谩 gastando tiempo y energ铆as culpando al pasado'', agreg贸.
Ese fue un mensaje para tranquilizar a los empleados de la CIA que aplicaron el ahogo simulado y otras t茅cnicas duras de interrogaci贸n que Bush permiti贸 y que Obama prohibi贸.
Tambi茅n decidi贸 dejar fuerzas de combate en Irak unos pocos meses m谩s de lo que prometi贸, como concesi贸n al Pent谩gono.
``Siempre har茅 lo que sea necesario para proteger la seguridad nacional de Estados Unidos'', dijo en una declaraci贸n acerca de los memor谩ndum sobre la tortura. Lo mismo pudo haber dicho sobre la demora en el retiro de los soldados.
El secretario de Justicia Eric Holder anunci贸 adem谩s que el gobierno pagar谩 los gastos legales de todo aquel en la agencia de inteligencia que necesite un abogado como consecuencia de haber aplicado las t茅cnicas de interrogatorio mencionada por los memor谩ndum.
Por otra parte, Holder revoc贸 formalmente toda opini贸n legal o memor谩ndum emitido durante la presidencia de Bush que justificaron los programas de interrogatorio, un paso mayormente simb贸lico, puesto que Obama ya hab铆a dicho que su gobierno no los aplicar谩.
La difusi贸n de los documentos hab铆a sido tema de un debate prolongado y en茅rgico, con un plazo perentorio como resultado de una demanda interpuesta por la Uni贸n Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU).
Ninguna demanda, empero, motiv贸 la nueva pol铆tica hacia Cuba, que fue
...