“Ojala vivas en tiempos interesantesâ€, dice la maldición china. Y estos tiempos nuestros se pueden llamar cualquier cosa menos aburridos.
La peor crisis económica en 80 años, el derretimiento de los mercados financieros y una recesión que asola los mercados laborales de todo el mundo nos han metido el miedo en el cuerpo. Hay que armarse de valor para recoger el periódico todas las mañanas y empezar a leer sus titulares.
Contra esta enfermedad llamada miedo, no obstante, existe un antÃdoto. Se llama esperanza, y en su Discurso al Congreso el Presidente Obama nos dio a todos una enorme dosis de esta medicina.
El mandatario caminó con determinación y confianza sobre una cuerda floja — elevar el espÃritu de una nación desmoralizada al tiempo que explicar la verdadera magnitud de nuestra crisis.
“Somos una nación que ha visto las promesas en medio del peligro, y que ha sabido extraer oportunidades de las crisis,†dijo el Presidente Obama. “Ahora tenemos que ser esa nación de nuevoâ€.
Y para salir de este agujero, delineó un detallado plan sustentado por tres pilares, incluyendo, por primera vez, una clara polÃtica de energÃa limpia y renovable que conduzca a Estados Unidos de nuevo al liderazgo mundial.