WASHINGTON (AP) _ Legisladores hispanos y activistas que están adoptando un nuevo enfoque para presionar por cambios en las leyes de inmigración de Estados Unidos, hacen un llamado humanitario a los estadounidenses para que apoyen a conciudadanos con familiares que viven temerosos de ser detenidos y deportados.
La campaña abre con reuniones comunitarias en iglesias de 17 ciudades, la primera de ella el viernes en Providence, Rhode Island.
La representante Nydia Velázquez, de Nueva York, presidenta del grupo de legisladores hispanos, dijo el martes que la Campaña Nacional de Unidad Familiar es ``un primer paso para dar un rostro humano al problema de cómo el actual sistema de inmigración impacta a los hombres y mujeres en Estados Unidos''.
Antes de la campaña presidencial, el debate se centró en el combate a la inmigración ilegal _construir barreras fronterizas, realizar redadas y ampliar las detenciones_ más que en propuestas para crear un camino hacia la ciudadanÃa para los aproximadamente 12 millones de inmigrantes que están legalmente en el paÃs.
El incremento de las operaciones de las agencias del orden ha llevado a historias como las de Diego Lino, un ciudadano estadounidense, y su esposa, Francisca Lino, que ingresó al paÃs ilegalmente. Sus cuatro niños, incluyendo dos mellizas que sufren problemas de salud, son ciudadanos estadounidenses.