WASHINGTON (AP) _ A pesar de todas las promesas de cambio del presidente Barack Obama, muchas cosas siguen igual.
El candidato Obama prometió una polÃtica inmigratoria que pondrÃa el acento en la reforma global y apuntarÃa a los empleadores de indocumentados, con menos allanamientos de los lugares de trabajo.
El martes pasado, agentes federales allanaron una fábrica de motores en Bellingham, Washington, y detuvieron a 28 indocumentados. Un activista por los inmigrantes, recordando el eslógan electoral de Obama, dijo que ``en materia de inmigración necesitamos cambios en los cuales podamos creer''.
La incursión sorprendió incluso a la secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, quien ordenó una investigación y dijo que la represión debe apuntar a los empleadores, no a los trabajadores.
?Los recortes impositivos para los ricos que el candidato Obama prometio eliminar rápidamente? El presidente Obama permitirá que rijan hasta la fecha de vencimiento prevista.
En todo el amplio panorama del gobierno hay ejemplos de sobra en los que Obama sigue el rumbo de su antecesor, al menos por ahora.
?Ha sufrido un cambio brusco y profundo de opinión o ideologÃa? SerÃa temerario afirmarlo. Ha descartado muchas polÃticas del gobierno de Bush, y sin duda habrá mayores cambios.
La continuidad en algunas polÃticas puede atribuirse a una serie de factores: las realidades del gobierno, la tendencia natural de los presidentes a conservar sus poderes, los lÃmites que imponen una economÃa en crisis y los entuertos exteriores y el hecho de que, tratándose de cuestiones complejas, no siempre es fácil o deseable alterar bruscamente un rumbo.