MIAMI (AP)—El abandono de niños estadounidenses porque sus padres son deportados por las autoridades federales ahondó las preocupaciones de la Coalición para los Derechos Humanos de Inmigrantes (CHIRLA) en Los Ángeles. Un reporte fechado este martes reiteró que al menos 5.5 millones de infantes corren riesgo a menos que el gobierno frene las expulsiones y el Congreso reanude el debate de la reforma migratoria e incluya una vía de legalización.
Cifra "escalofriante"
La semana pasada la Oficina del Inspector General (OIG) del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) publicó un informe en el que reveló que entre 1998 Y 2007 el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) deportó a más de 2 millones de inmigrantes, de los cuales 108,434 fueron padres de niños estadounidenses por nacimiento.
Jorge Mario Cabrera, Director de Comunicaciones de CHIRLA señaló que la cifra es "escalofriante" y "subraya el drama humano que viven muchas familias hoy en día" en Estados Unidos.
Agregó que "lo que realmente pasa con los hijos de los inmigrantes deportados nadie lo sabe a ciencia cierta" y pidió al gobierno detener las batidas y la expulsión de inmigrantes padres de niños estadounidenses.
Según el informe de la OIG, los expulsados habían violado las leyes de inmigración y los padres fueron deportados porque eran inmigrantes indocumentados o habían cometido un delito que afectaba a su estatus legal de permanencia en el país.
Respuesta humana
"Los estadounidenses comprenden lo que es contar con una familia. También entienden cuando el mundo parece venirse abajo por la ausencia o la pérdida de uno de los padres", apuntó Xiomara Corpeño, directora de trabajo de base en CHIRLA. "Los inmigrantes comparten los mismos valores y sentimientos. Tiene que haber una manera más humana y más práctica de tratar el tema de la migración no autorizada que no implique el desmembrar las familias", agregó.
CHIRLA indicó que aproximadamente 5.5 millones de niños nacidos en Estados Unidos viven con un padre no autorizado o de estado migratorio mixto.
"Todos perdemos cuando todos los días un niño regresa a casa después de la escuela y con toda seguridad no recibirá un beso de buenas noches porque uno de sus papás ha sido detenido o deportado por ICE", dijo Cabrera. "Las redadas y las deportaciones de inmigrantes no autorizados sólo incrementan el dolor y empeoran el aislamiento que ocasiona este sistema de leyes de
...