Por GISELA SALOMON
MIAMI (AP) _ Cecia y Ronald Soza, dos hermanitos de padres nicaraguenses, no paran de llorar desde que su mamá fue detenida en diciembre por las autoridades de inmigración. Desesperados por tenerla nuevamente con ellos, comenzaron una huelga de hambre y están rogándole al presidente Barack Obama que frene la deportación de la mujer.
Maricela Soza, la mamá de los niños, fue detenida en su propia casa por su condición de indocumentada y tiene una orden para ser deportada el jueves. Cecia, de 12 años, y Ronald, de nueve, esperan que Obama los escuche para que su mamá salga de la prisión de inmigrantes en la que está y pueda quedarse en Estados Unidos a vivir con ellos.
`Estamos haciendo una huelga de hambre para ayudar a mi mamá a salir de la cárcel'', expresó el martes en una entrevista con la AP Cecia, de 12 años. ``Yo harÃa lo máximo para sacar a mi mami ... quiero que Obama me vea para ayudar a mi mamá'', dijo sollozando la niña, que llevaba más de 24 horas sin comer nada y sólo tomando lÃquidos.
Su hermano Ronald, que por momentos se acostaba como cansado y se sostenÃa la cabeza con sus manitos, manifestó: ``Estoy triste porque estoy pensando que pueden deportar a mi mamá. Estamos haciendo todo esto para ayudar a mi mamá''.
Los niños _ que dijeron haber nacido ambos en Estados Unidos y haber decidido ellos mismos comenzar el ayuno_ pasaron la noche en dos colchones tirados en el piso de la oficina de la Fraternidad Americana, una organización que ayuda a los inmigrantes hispanos con necesidades.
Su tÃo Fausto Soza estaba con ellos acompañándolos, al igual que su guardiana legal, Nora Sándigo.
Su padre, Ronald Soza, en cambio, permanecÃa en un lugar desconocido de la
...