Pesar menos de 2,5 kilos al nacer aumenta en un tercio las posibilidades de abandonar la escuela secundaria, reduce las ganancias anuales cerca de un quince por ciento y empeora la salud de las personas de entre 30 y 40 años, según la investigación llevada a cabo por la Universidad de Michigan.
"El estatus económico bajo de los padres en el momento del embarazo provoca efectos dañinos en el desarrollo cognitivo, en la salud y en el estatus económico durante la edad adulta de sus hijos", indicaron Rucker Johnson y Robert Schoeni, autores del estudio, en un texto publicado por la Universidad.
Según el estudio, los niños que nacen con bajo peso tienen un 30 por ciento menos de posibilidades de gozar de una salud excelente o muy buena durante la infancia.
La investigación reveló, además, que la probabilidad de nacimientos con bajo peso en las familias más pobres (las que cobraban menos de 15.000 dólares anuales en 1997) se redujo en un 2,18 por ciento al recibir 10.000 dólares más cada año.