Editorial:Las palabras de Dolores Huerta deber ser para todos
Mario Dela Rosa
Estoy impresionado con la calidad de temas tratados en la Cumbre de Liderazgo Hispano, y también estoy agradecido que unos 360 jóvenes latinos de diferentes High Schools del Norte de Nevada y de Las Vegas pudieran asistir y escuchar sobre temas que sin duda les competen.
Pero no estoy muy convencido que las conferencias deban estar dirigidas sólo a un grupo de privilegiados, y no a la comunidad hispana, que es la que más necesita saber y aprender de derechos civiles, salud, política, inmigración, liderazgo, comercio y otros temas que se trataron en la Cumbre.
Tal vez sería que el evento no se promovió con varias semanas de anticipación, tal vez sería por el alto costo para asistir a las conferencias ($150 por los dos días), pero la comunidad hispana, el trabajador, el estudiante universitario, la ama de casa, el empleado de fábrica, brillaron por su ausencia.
En una de las conferencias sobre Liderazgo Político, a la que asistió la activista Dolores Huerta, una de las asistentes, dijo que era una lastima que la gente del pueblo no hubiera asistido, que siempre se veían las mismas caras de los representantes de organizaciones.
Es una lastima que la gente no pudiera conocer a la líder Dolores Huerta, e impregnarse un poco de su magnetismo. Dolores es un icono nacional del que todos los latinos nos sentimos orgullosos.
Ella, junto con Cesar Chávez, son quizá, las dos figuras más importantes que han dejado un legado que durará por muchos años. Dolores aún esta activa y sigue impulsado a los candidatos políticos latinos en California.
Escucharla hablar es un placer y privilegio, que me hubiera gustado compartir con más latinos de la comunidad. Creo su presencia inspira a todo aquel que la escucha, principalmente los jóvenes, quienes necesitan de ejemplos a seguir. Los jóvenes necesitan un modelo a seguir, para que tengamos más activistas y políticos, que tanta falta nos hacen.