Editorial: Trabajadores deben exigir sus derechos, si es que quieren cambios
Durante la semana pasada nos enteramos que un grupo de 20 trabajadores de la construcción, en su mayoría latinos, no habían recibido sus salarios por seis semanas. Sino hubiera sido por la determinación de uno de los mismos trabajadores que levantó la voz y empezó a buscar ayuda, su situación estaría peor.
Los primeros en recurrir en su ayuda fue la Alianza por los Derechos de los Trabajadores (Alliance for Workers Rights), quienes llevan ya varios años ayudando a los trabajadores de todas las ramas en el norte de Nevada.
Tom Stonebruner, quien dirige el organismo, se ha distinguido por su humanismo hacia los trabajadores. La comunidad latina debe reconocer el trabajo que esta organización ha venido realizando para ayudar a sus trabajadores. Y esta no es la primera vez que la Alianza ayuda a trabajadores latinos.
La ayuda ofrecida por el Salvation Army, quienes después de enterarse de problema de los trabajadores, ofreció alimentos, ropas y en proveer un lugar donde estos puedan dormir, es digna de mencionarse.
Así como el trabajo realizado por el Comité de Cooperación de Carpinteros y Contratistas (CCCC), quienes no son un sindicato, como muchos piensan, y quienes se dedican a supervisar, por mandato legislativo, que las condiciones de seguridad en las construcciones se cumplan y que los trabajadores reciban los salarios que les corresponde.
La CCCC se encargó de realizar la denuncia correspondiente ante la Comisión del Trabajo de Nevada para que se agilizara el pago de los salarios a los trabajadores, el monto asciende a unos 70 mil dólares. Hasta el martes por la mañana los trabajadores aún no recibían sus salarios, el trabajo de seis semanas.
Estos trabajadores vienen de otros estados del país, con la esperanza de ahorrar y enviar dinero a sus familias.
Es una pena que aún en nuestros días los trabajadores hispanos sigan siendo explotados por contratistas sin escrúpulos. Hay reportes que la misma compañía subcontratista mantiene sin pago a unos 300 trabajadores latino en el estado de Kansas…
Sin lugar a dudas lo realizado por estas tres organizaciones en el norte de Nevada es digno de encomiarse.
Pero quiero distinguir lo hecho por el trabajador Francisco Echeverría, quien con determinación a no dejarse engañar ni abusar, buscó la forma de hacer justicia… y la encontró. Su acto debería ser repetido por miles de trabajadores latinos que son abusados en el norte de Nevada y en todas partes de este país.
Los trabajadores deben exigir sus derechos, si no, los contratistas seguirán abusando de ellos, sin que nadie haga nada para detenerlos.